En una era de cambios constantes, las compañías y los responsables de los departamentos de RRHH se ven obligados a reescribir las reglas de organización, contratación, desarrollo y gestión para poder atraer y fidelizar al talento laboral.

De hecho, se ha empezado a oír el término de “Cuarta Revolución Industrial” o la era del “Gran Cambio” para referirse a esta época de cambios en la que nos encontramos. Una era en la que la digitalización, la diversidad, la globalización y la automatización son las protagonistas. A la vez, las necesidades y expectativas de las empresas están evolucionando a pasos agigantados, más rápido que nunca. La búsqueda de nuevos perfiles, herramientas, tecnología o modelos de negocio son algunos ejemplos de ello.

De la misma manera, la cultura corporativa está en constante evolución, marcada por las tendencias del momento. En este artículo queremos hablarte de las tendencias de este año, que redefinirán dicha cultura corporativa.

 

Las 7 tendencias que redefinirán la cultura corporativa este 2024

 

El trabajo híbrido

Parece que este tema tuviera que estar ya asentado en el marco laboral, pero no es así. Son muchas las compañías que aún está intentando definir un modelo de trabajo que les funcione.

Muchas empresas retomaron su presencialidad, pero se dieron cuenta de que no podían volver a su modelo de trabajo previo a la pandemia. De ahí, empezaron a surgir propuestas de modelos de trabajo híbrido que permitan encontrar un equilibrio entre las necesidades de la empresa y las de los trabajadores/as. En algunos casos, ya han encontrado ese equilibro, en otros, siguen buscándolo.

Por otro lado, son muchas las personas que ya no entienden su día a día sin la oportunidad del teletrabajo. Se trata de una mejora en su vida, a la que no están dispuestos a renunciar. Convirtiéndose así, en uno de los grandes atractivos que pueden ofrecer las empresas para atraer talento.

Así pues, el trabajo híbrido, impulsado por los avances tecnológicos, se consolida como una gran tendencia para este año.

 

La inteligencia artificial

El 2024 trae consigo un claro avance en el uso de la IA en todos los campos. Y en el ámbito de RRHH es una de las tendencias que más presente va a estar este año.

Está claro que, su uso puede aplicarse a varios procesos. Sin embargo, creemos que en los procesos de selección de personal es donde podemos ver un mayor avance. Para este nuevo año, son muchas las empresas que podrían usarla para optimizar sus procesos de búsqueda y selección. Se pueden automatizar el análisis de currículums y perfiles, el filtrado de candidatos, la evaluación de competencias e incluso hacer una predicción del tiempo de permanencia en la empresa. Todo esto, facilita la tarea inicial en los procesos de selección, a la vez que puede aportar nuevos puntos de vista, que quizás a un reclutador podrían escapársele.

Así pues, la IA no solo puede agilizar la identificación de candidatos/as, sino que también puede contribuir a minimizar sesgos inconscientes en el proceso de selección. Puede ayudar a que las decisiones estén fundamentadas en habilidades y aptitudes relevantes para el puesto.

Y, por supuesto, se debe entender como una herramienta que ayudará a las personas dedicadas a estas tareas y no como un sustituto absoluto de dichas personas.

 

Los beneficios sociales 

Un paquete de beneficios sociales innovadores puede marcar la diferencia a la hora de atraer y fidelizar el talento.

Por eso, muchas compañías ofrecen diversos beneficios sociales o planes de retribución flexible con los que las personas puedan cubrir costes cotidianos. El gimnasio, el seguro médico, el transporte o el tique restaurante son solo algunos ejemplos de los beneficios que puede ofrecer una empresa a sus empleados/as.

Cada vez son más las empresas que entienden la importancia que tienen estos beneficios. De ahí que sea una tendencia que va a cambiar la cultura corporativa de estas.

 

La sostenibilidad y responsabilidad medioambiental

La concienciación medioambiental y la preocupación por llevar a cabo acciones que reparen el daño y lo disminuyan son dos tendencias que venimos viendo de unos años atrás.

No solo los consumidores se preocupan por adquirir productos que respeten el medioambiente, sino que los trabajadores/as también buscan empresas que se comprometan con esta causa. Por eso, contar con un plan de responsabilidad medioambiental puede ser otra manera de atraer al mejor talento.

 

Big Data

Está claro que las empresas y, más en concreto, el departamento de RRHH manejan una cantidad de datos importantes muy elevada. Pero de nada nos sirve conocer y tener tal cantidad de datos si no se saben analizar para sacar conclusiones. Por eso resulta necesario contar con herramientas y prácticas que permitan filtrar la información para que sea útil, de calidad y que realmente aporte valor a la hora de tomar decisiones.

Esta tendencia del Big Data ayuda a entender y valorar la motivación, eficiencia y productividad de los empleados/as.

 

Diversidad e inclusión

En un entorno tan digitalizado y globalizado, las estrategias de diversidad e inclusión se convierten en una de las principales tendencias y prioridades de las compañías.

En 2024, las empresas se sumergirán aún más en la promoción de un entorno inclusivo, que va más allá de la representación tradicional de género, raza y orientación sexual. La diversidad se extenderá a abarcar habilidades, antecedentes y experiencias diversas, reconociendo la riqueza que aporta la mezcla de perspectivas. Este cambio no solo impulsa la moral y la productividad, sino que también propicia la creatividad y la innovación.

 

Salud mental y bienestar emocional

Otra tendencia que viene siéndolo desde hace unos años. Pero en 2024, el bienestar emocional de los empleados/as, se posiciona como un pilar central en la cultura corporativa de las empresas.

Por ello, las compañías promoverán programas de salud mental, equilibrio entre trabajo y vida personal, y apoyo emocional para crear un ambiente laboral sano y sostenible.

 

En definitiva, nos enfrentamos a un conjunto de tendencias, consecuencia de la era de cambio que estamos viviendo, que pondrán en constante prueba la capacidad de adaptación no solo de las compañías, sino también de sus propios empleados/as.